«El drag sucio» — el libro de Evelyn Annuß sobre la performance queer bajo el racismo y el nazismo
Un estudio sobre la teoría queer del drag bajo el apartheid, el nazismo y las leyes Jim Crow.

En junio de 2026, la editorial mdwPress publicó el libro “Dirty Dragging: Performative Transpositions” en inglés. Una edición en lengua alemana del mismo libro había aparecido en la misma editorial en diciembre de 2025. La autora es Evelyn Annuß, profesora de estudios de género y directora del Centro Internacional de Investigación sobre Género y Performatividad de la Universidad de Música y Artes Escénicas de Viena (mdw — Universität für Musik und darstellende Kunst Wien, Austria). La investigación se desarrolló en la Universidad Libre de Berlín en el marco del programa Heisenberg de la Deutsche Forschungsgemeinschaft (DFG).
El libro reinterpreta la teoría queer del drag desde una perspectiva transnacional. La performance drag es una forma de representación teatral en la que el intérprete adopta ropa y comportamientos asociados con un género distinto al propio, con frecuencia de manera artística o grotesca. Annuß examina esta práctica no de forma aislada, sino en el contexto de tres sistemas históricos de violencia racial y política: la Alemania nazi, el apartheid en Sudáfrica y el régimen de Jim Crow en Estados Unidos.
El apartheid fue un sistema de segregación racial institucionalizada y dominio de la minoría blanca en Sudáfrica entre 1948 y 1994. Las leyes Jim Crow eran un conjunto de normas que imponían la segregación racial en el Sur de Estados Unidos, vigentes aproximadamente desde finales del siglo XIX hasta mediados de los años sesenta. En estos contextos, Annuß analiza cómo las prácticas performativas podían simultáneamente subvertir las fronteras establecidas de la identidad y ser utilizadas como instrumentos de opresión.
El libro presta especial atención al blackface — una tradición teatral en la que intérpretes (generalmente blancos) se pintaban el rostro para representar a personas negras, a menudo de manera estereotipada y degradante. Annuß analiza el blackface como una forma racializada de transgresión performativa y lo examina en relación con las prácticas de la performance queer.
Otro concepto central del libro es la criollización — el proceso mediante el cual distintas tradiciones culturales se mezclan y generan nuevas formas híbridas. Annuß aplica este término al análisis de los modos de performance queer y carnavalescos, mostrando cómo creaban espacios de resistencia colectiva bajo condiciones de racismo y gobierno autoritario.
El estudio abarca tres regiones geográficas: Sudáfrica, Estados Unidos y la Europa alpina. En cada contexto, la autora rastrea cómo prácticas performativas similares adquirieron significados políticos diferentes según su contexto histórico. El libro también se dirige al presente, proponiendo entender la performance queer como una forma de respuesta colectiva al ascenso del autoritarismo.





